No miro atrás ...
- imagif

- 31 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 18 horas
Último día del año, 31 de diciembre de 2025...
Escribo en este, mi abandonado blog. Cada vez me apetece menos compartir nada; me fui de casi todas las redes ya hace años. Nada me aportan y tampoco comprendo a la gente. Una parte vive de disfrazar tanto su apariencia física como mental, creando personajes que poco se parecen a lo que son en realidad; y otra gran parte vive en el reino de la idiotez y del insulto gratuito a todo lo que no siga la corriente establecida por alguien que se cree con la superioridad moral para hacerlo.
Mirar atrás está sobrevalorado (y a veces es una trampa)
Vamos al grano.
Pasar demasiado tiempo mirando hacia atrás no te ayuda. Y no me refiero a recordar tu infancia o aquel viaje increíble. Me refiero a darle vueltas una y otra vez a lo que ya pasó. A lo que hiciste mal, a lo que no hiciste, a esa oportunidad que dejaste escapar.
Pues tengo una noticia que igual duele un poco: ya no tiene solución.
Sí, lo siento. Hay errores que cometiste y nunca vas a poder deshacerlos. Hay personas a las que no llamaste, proyectos que dejaste a medias, palabras que dijiste en un mal momento… pues todo eso ya está escrito. No hay máquina del tiempo. No hay “deshacer”.
Entonces, ¿qué haces? ¿Te tiras el resto del año lamentándote? Eso no es inteligente. Lo inteligente es sacar lo útil de todo eso.
Lo positivo: quédate con lo bonito, con lo que te hizo sentir bien, con aquello que te demostró que podías lograrlo. Eso sí lo guardas.
Lo negativo: úsalo como manual de instrucciones. “Aquí metí la pata porque fui impulsivo. No vuelvo a hacerlo.” Aprendiste, punto. No hace falta castigarte cada semana por lo mismo.
El pasado ya no cambia, pero lo que haces HOY, sí. Y eso es lo único que realmente importa.
Ahora viene la segunda parte del asunto, que no es menos importante.
Si ya de por sí es malo quedarse atrapado en tus propios errores, imagínate quedarte atrapado en los errores, mentiras o manipulaciones de los demás.
Vivimos en un mundo digital, ultraconectado, donde te llegan noticias, vídeos, opiniones y “verdades” a todas horas. Y te lo digo claro: un porcentaje enorme de lo que ves es falso o está manipulado a propósito.
No es paranoia. Es realidad.

Gente con intereses muy concretos quiere que creas lo que ellos dicen. Para que votes de cierta manera, para que compres algo que no necesitas, para que odies a alguien sin conocerle, para que tengas miedo o para que te indignes.
Y si tú no desarrollas tu criterio, si tragas con todo sin preguntar “¿esto quién lo dice?”, “¿qué prueba hay?”, “¿por qué me lo cuentan así?”, entonces eres fácil de engañar. Y ser fácil de engañar no es libertad, es todo lo contrario.
Pensar por ti mismo es el mejor escudo que puedes tener.
Pregunta siempre.
Contrasta fuentes.
Desconfía de lo que te enciende la sangre muy rápido.
Si algo parece hecho para que reacciones sin pensar, haz una pausa y analiza.
El pensamiento crítico no es complicado: es simplemente no tragar entero. Y cuanto más lo entrenes, más libre eres. Porque decides TÚ, no el algoritmo, no el titular sensacionalista, no el vecino que comparte bulos.
En resumen:
El pasado, a la basura en lo que no tenga arreglo. Quédate con el aprendizaje y suelta el lastre.
El presente, con atención. Y eso incluye tener cuidado con lo que consumes y crees.
Piensa por ti mismo. Esa es tu mejor herramienta para no mirar atrás con rabia ni hacia adelante con miedo.
No eres lo que hiciste, eres lo que decides hacer ahora. Y ahora, lo único que te pido es que decidas pensar.
Dicho esto, y como reza el título del post, "No miro atrás", sigo mi camino. Tal vez más solo, pero también más libre para equivocarme sin perjudicar a nadie. Y no soy quién para dar consejos, pero uno introspectivo, es decir, primero hacia mí mismo (y si a alguien le puede servir, pues que lo coja), sería: "Céntrate en tus errores y limitaciones, que seguramente no son menores que los de las personas que te rodean". O dicho por San Mateo, que era muchísimo más sabio y, por supuesto, mejor persona que yo, en su capítulo 7, versículo 5: "¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano".
Creo que es un gran consejo para todos. Y otro muy bueno es que, adaptando las palabras que Super Ratón decía al final de cada episodio —"¡No olviden supervitaminarse y mineralizarse!"—, yo os digo: no dejéis de formaros, de leer, de aprender, de poseer pensamiento crítico y, por encima de todo, que sea propio. Y así no os engañarán o les será, al menos, más difícil, aunque paguéis el precio de la impotencia y la tristeza que da ver cuánta gente vive ciega y forma parte del rebaño.

No sé cuando tendré ánimo y ganas de volver a escribir pero os deseo a todos los que dedicáis lo más valioso que tenemos, además de la salud, que es el tiempo, a leer este post, un Muy Feliz Año, sobre todo con mucha salud.
Os comparto una canción de mi canal de Youtube @imagif. que habla sobre abrir los ojos...


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